FECHA DE PUBLICACIÓN: octubre 2010
Hospital Universitario Puerta de Hierro de Majadahonda
El futuro de la atención sanitaria. Por María Vallejo

El 11 de septiembre de 2008 abrió sus puertas el Hospital Universitario Puerta de Hierro Majadahonda. Una estructura blanca y alargada dio un nuevo contorno a una de las zonas comerciales de la región, pero siempre con el objeto de mantener su misión: mejorar el estado de salud de los ciudadanos. Desde entonces, han transcurrido dos años. Es hora de hacer balance y para ello hablamos con su gerente Jorge Gómez Zamora, además de penetrar en los vericuetos de lo que se define el hospital del futuro.
Desde la calle de las Moreras se atisba difusa, precedida por el bullicio comercial del Centro Oeste, la inmensa mole blanca, alargada y rectangular de 165.000 metros2 que alberga al Hospital Universitario Puerta de Hierro Majadahonda (HUPHM). La imagen de este promontorio que los majariegos vimos erigirse poco a poco rodeado de una red de grúas tentaculares, es ya una parte inalienable de la localidad desde su fecha de inauguración hace ahora dos años, el 11 de septiembre de 2008. Lo cierto es que de lejos, sus líneas se aprecian desdibujadas y quien desconoce la zona, difícilmente lo identificaría con el centro hospitalario de Atención Especializada que comprende la llamada Área Sanitaria 6 de la Comunidad de Madrid. A medida que uno se acerca aprecia cómo la simetría y lo diáfano de sus formas adquieren un protagonismo inusitado en las construcciones de este tipo. La entrada principal, por la calle Joaquín Rodrigo, es la única que rompe esta armonía lineal. Un techo acristalado sobresale de la recta que comprende el edificio y provoca tal efecto que parece subrayar las letras celestes que colocadas sobre la pared le dan nombre: Hospital Universitario Puerta de Hierro Majadahonda, rezan las susodichas.
Al traspasar el umbral de la puerta principal este efecto hialino continúa y se hará sempiterno durante toda la estancia. Lo que tampoco pasa desapercibido es la sensación de encontrarse dentro de un nuevo concepto de hospital. El Hospital del futuro. Todo está cuidado al detalle y los elementos arquitectónicos juegan un papel fundamental.
De alguna manera la impronta del centro originario se nota en su estilo, de hecho ya el antiguo Puerta de Hierro fue un hito de modernidad allá en sus orígenes por el año 1964. Su estructura curvada lo convirtió en un espacio sanitario puntero de la época, además de constituirse en un centro piloto para la introducción de nuevas ideas de organización y funcionamiento. Y en la nueva ubicación se ha continuado de alguna manera con esta idea ya que el diseño también cobra importancia, algo que se aprecia en las cinco plantas que lo forman (cuatro en superficie y una subterránea), y que además se encuentran diferenciadas por un color: gris, amarillo, naranja, azul y verde (siguiendo un orden de abajo a arriba).
El edificio cuenta con varias áreas: hospitalización, consultas, servicios generales, bloque quirúrgico y urgencias, investigación, docencia y administración. Posee también un salón de actos con capacidad para más de 300 personas, biblioteca, aparcamiento subterráneo de 3.000 plazas y otro de superficie de 450, además de un helipuerto. Hay zonas verdes y viales para los usuarios y los módulos se comunican a través de un pasillo central, donde se sitúan las unidades administrativas de los servicios. Por este corredor, se puede descubrir toda la horizontalidad del hospital, sin prisa, de un lado a otro y sin perder el norte. También a la izquierda de la entrada principal hay varias tiendas como una floristería e incluso un banco. Es como una miniciudad rodeada de muros.
Arquitectónicamente todo está tan estudiado que la orientación y configuración del edificio del hospital supone que las fachadas orientadas al Este y Oeste sean de menor superficie, lo que implica una menor incidencia de cargas térmicas por radiación solar. En la orientación predominante Norte no existe carga por insolación y en la parte Sur ésta se reduce por la mayor verticalidad en la proyección solar en la época veraniega. Por el contrario, durante el invierno, en fachada Sur, se favorece el calentamiento por mayor incidencia de la radiación solar, lo que reduce las necesidades de calefacción en estas zonas.
Respeto a la utilización de la luz natural, la distribución planteada supone un mejor aprovechamiento de la misma, según manifiestan fuentes del hospital. De esta forma, se sitúan hacia el Sur zonas como administración, dirección, docencia y hospitalización, donde se agradece la mayor presencia de luz natural; situándose al Norte áreas internas (bloque quirúrgico, exploraciones especiales, laboratorios, etc.) donde, por las actividades realizadas, no se prima tanto la luz natural.
Para conocer mejor esta pequeña metrópoli amurallada, Majadahonda TeVá pudo penetrar en sus entresijos de la mano de su gerente, Jorge Gómez Zamora, que nos recibió en su despacho.
Comenzamos la conversación recurriendo a una inevitable referencia sobre el balance de estos dos años en nuestro municipio, para luego adentrarnos en cuestiones más polémicas como el tema del transporte, la saturación del centro o las mal valoradas urgencias. No obstante, no todo fue negativo ya que el responsable mencionó aspectos más gratos como los nuevos servicios o la labor investigadora del centro.

¿Cuál es el balance del hospital desde el traslado?
El balance de estos dos años ha sido muy positivo y muy interesante. Empezamos a funcionar al cien por cien en enero de 2009. La adaptación ha sido progresiva pero rápida desde el momento de apertura (el último trimestre de 2008), como no puede ser de otra manera.
El gerente explica que la mudanza de un centro hospitalario no es posible hacerla de golpe, sino que implica una serie de pasos. Todo se ha de programar al milímetro. Primero se preparan las consultas, después la hospitalización, quirófano, urgencias, etc. Un proceso que inevitablemente también siguió el Hospital Universitario Puerta de Hierro Majadahonda, hasta que en el primer trimestre de 2009 despegó definitivamente “para trabajar prácticamente al máximo de capacidad” tal y como se está haciendo ahora”, añade Gómez.
¿Por qué se escogió el municipio de Majadahonda para la actual ubicación?
La elección de la localidad tiene que ver con la población de referencia, que en este caso pertenece al Área Sanitaria 6. El grupo poblacional de esta área necesitaba algo muy concreto: un centro de referencia en la zona, bien comunicado y a una distancia razonable de la población a la que atendía. Quizá el antiguo hospital se quedaba un poco en el extremo geográfico y se hallaba bastante distante de los municipios que abarcaba. Había que buscar un punto céntrico que facilitara el acceso, y Majadahonda cumplía ciertos requisitos.
El nuevo enclave del hospital ¿ha provocado desvíos poblacionales a otros centros?
Se ha producido algún movimiento de ciertos municipios más cercanos al antiguo hospital (como Argüelles y una parte de Aravaca), pero básicamente la población tratada es la misma. Un total de 550.000 habitantes de 16 municipios, incluido alguno de Madrid.
La población del área VI está constituida por tres distritos: Majadahonda, Collado Villalba y Moncloa. El primero comprende las localidades de Boadilla del Monte, Pozuelo de Alarcón, Villanueva de la Cañada, Majadahonda y Las Rozas. El de Collado Villalba está compuesto por Torrelodones, Galapagar, San Lorenzo del Escorial, Collado Villalba, Guadarrama, Cercedilla y Robledo de Chavela. Por último, Moncloa incluye Ciudad Universitaria-Valdezarza, Casa de Campo, Argüelles y Aravaca.
Hay quien se queja del transporte para acceder al hospital, sobre todo, desde Madrid ¿qué opina al respecto?
Uno de los aspectos positivos de la ubicación del hospital, para nosotros, es la buena comunicación que tiene. Evidentemente aquí no tenemos un metro ligero o un metro suburbano, pero se disponen de otros medios. En general, cuando se elige la parcela para instalar un edificio de estas características se tiene en cuenta el lugar y se mira que esté bien comunicado. El Hospital Puerta de Hierro posee una magnífica comunicación por carretera (M-40, M- 503 y M-50), y hasta el momento no hemos tenido problemas con los autobuses. Desde la capital llegan dos, pero si surgen inconvenientes por una demanda excesiva y es preciso suplementar, se procede a ello.
¿Qué nuevos servicios se han incorporado con el traslado?
En el antiguo hospital no había ni obstetricia ni pediatría, y ahora sí. Actualmente, atendemos entre ocho y nueve partos diarios de media, lo que supone contar con recién nacidos casi todos los días.
Para Gómez esta es una novedad motivadora, ya que los nacimientos constituyen la parte “más amable” de los hospitales.
Y en cuanto a tecnología ¿qué puede destacar?
Tecnológicamente se han efectuado cambios muy importantes. El mismo edificio ya constituye una innovación de por sí. Su ubicación, la estructura, se trata de una construcción plana, con una estupenda disposición de las habitaciones… y todo esto ya es un cambio a destacar. Desde el punto de vista de la aparatología disponemos de cuatro aceleradores lineales de última generación que posiblemente sean en estos momentos de los más modernos de la Comunidad de Madrid e, incluso, de toda España. También destaca un sistema de navegación remota para inspeccionar el corazón. Este método lleva incorporado unos imanes externos a través de los cuales se guía un catéter mediante un ratón conectado al ordenador. Permite mayor precisión y rapidez de movimientos que otras técnicas que también emplean catéter (laparoscopia). Es una cirugía pionera en España y sólo está disponible en los hospitales Clínico San Carlos y H. Universitario Puerta de Hierro Majadahonda. Además, disponemos de un PET, un sistema de diagnóstico por imagen que emplea una molécula con isótopos apta para la localización de tumores.
Es evidente que el centro actual es más grande que el de antaño, ¿con qué espacio se cuenta ahora y de qué modo ha afectado al personal?
El diseño del viejo hospital ya era muy moderno para la época en la que se creó (año 1964), pero es cierto que con el traslado ha aumentado su espacio, pasando de 60.000 metros cuadrados a unos 170.000 aproximadamente, lo que ha supuesto una modificación considerable. Además, las habitaciones –un total de 613- son todas individuales y cuentan con muchas comodidades. Hay más de 3.400 almas trabajando los 365 días del año y las 24 horas del día. Se trata de una población laboral importante que también se ha incrementado con respecto a la sede anterior, entre otras cosas, por la incorporación de los nuevos servicios. A su vez, ha venido personal de otros centros aportando su experiencia pero respetando siempre la tradición del Puerta de Hierro. Algo que ha sido muy lucrativo y que ha conferido un valor añadido al centro.
En investigación destaca la Fundación para la Investigación Biomédica, ¿me puede contar qué hace esta Fundación?
La investigación forma parte de nuestros objetivos. Siempre se dice que un hospital tiene tres líneas de actuación: asistencial, docente e investigadora. Este es un hospital universitario donde lo docente está presente; asistencialmente ahí están nuestros datos; y la tradición investigadora viene desde sus inicios, nace con el hospital. La Fundación para la Investigación Biomédica es la que aglutina actualmente todo el esfuerzo científico de la casa.
Lo importante es que el espíritu del Hospital Universitario Puerta de Hierro siempre ha sido investigador e innovador, y a día de hoy se está perpetuando a través de esta Fundación. Las investigaciones son muy amplias y comprenden desde las células madre hasta la aplicación de tecnología avanzada, por ejemplo, en trasplantes.
Puerta de Hierro realizó el primer trasplante renal en 1968 y desde entonces ha destacado en esta especialidad ¿sigue siendo fuerte en este sentido y apostando por los trasplantes?
Este ha sido un hecho diferenciador del PH. Los trasplantes renales, cardiacos, hepáticos, pulmonares y cardiopulmonares han sido los protagonistas de nuestro centro. Por ello seguimos trabajando en esta materia y continúa siendo un elemento distintivo.
Una de las características básicas del Hospital Universitario Puerta de Hierro es su actividad trasplantadora, de hecho está acreditado para realizar trasplantes de corazón, pulmón, renal, cornea, medula ósea, hepático y trasplantes óseos. Desde el primer trasplante renal realizado en el hospital en 1968, se han desarrollado otros programas de
trasplantes de órganos y tejidos, como el de médula ósea en 1980, el de córnea en 1981, o el cardiaco en 1984 que fue el primero realizado, con éxito, en la Comunidad de Madrid y el tercero de España. Posteriormente, en 1986 se inició el trasplante hepático, y el último de los programas desarrollados en Puerta de Hierro ha sido el de trasplante pulmonar que se inició en 1991, siendo el único centro de la Comunidad de Madrid autorizado para ello hasta este mismo año.
Según la última encuesta de la Consejería de Sanidad que evalúa la satisfacción de los ciudadanos, las urgencias del Puerta del Hierro se encuentran los penúltimos en valoración (65,2 por ciento) ¿por qué cree que puede ser y que piensan hacer para mejorarlo?
Lo puedo contar de otra manera: no nos conformamos con el 8,30 que nos dieron queremos un 10. Las urgencias de este centro han tenido que acoplarse a una nueva presión asistencial y en la apertura hubo algunas trabas que dificultaban ese alcance, pero ahora se está funcionando perfectamente.
Se comenta que hay cierta saturación en el centro ¿se piensa arreglar esta situación desviando pacientes al nuevo proyecto en Villalba?
El edificio está dimensionado para el área que comprende, por lo que esto no tiene que ver con la saturación. Bien es cierto que dentro del programa de accesibilidad que tiene establecido la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid hay estipuladas nuevas instalaciones sanitarias más cercanas en función de la población. Se valoran las necesidades de salud de las áreas y se van programando nuevos centros, pero no tiene ninguna relación con el número de pacientes que se atiende. Este hospital lleva dos años funcionando en su nueva situación y tiene los servicios necesarios para atender a 550.000 habitantes como estaba previsto. Sí están pensadas nuevas infraestructuras, pero con el objeto de acercar a los ciudadanos la sanidad pública. La población se distribuye en función del número de habitantes, la cercanía y la accesibilidad. Si se crean nuevos centros en la zona no sé que ocurrirá, pero parece razonable que la distribución se rehaga considerando el crecimiento poblacional.
Y de cara al futuro ¿qué proyectos tiene PH?
El futuro es lo que ve, este tipo de hospital, esta clase de instalación que invierte en salud y tecnología. Iremos evolucionando conforme vaya avanzando la ciencia, pero en este momento estamos en el límite entre el presente y el futuro. ¿Qué es lo que queremos ahora?: estar cerca de los ciudadanos, atender lo mejor posible a los pacientes (que para nosotros en el momento que entran por la puerta dejan de ser ciudadanos para transformarse en pacientes); y seguir innovando según lo haga la tecnología. Actualmente, en mi opinión, los medios que tenemos ya constituyen el futuro.


