
Nuestro municipio ha crecido durante los últimos años gracias a la llegada de madrileños que buscaban una mayor calidad de vida, vecinos de otras comunidades y, también, personas inmigradas de otros países, son los nuevos majaregos. De estos tres grupos, el de habitantes procedentes de otros países representa el 22% de la población total de la localidad y provienen, en su mayoría, de Perú y Colombia. Personas como Elvyra Pabón, Presidenta de la Asociación Iberoamericana Para la Cooperación, el Desarrollo y los Derechos Humanos (AICODE) de Majadahonda. Desde su cargo al frente de esta ONG, Elvira combate el tráfico humano laboral con campañas en los países de origen, ofrece asistencia jurídica, sociolaboral y organiza eventos como la realización del Camino de Santiago. Y todo de manera gratuita a través de una ONG que ha sabido dirigir desde 1996.
Pero Elvira no es un caso único, Nora Mejía es otro ejemplo de tenacidad e iniciativa. Nora prodece de la Paz, Bolivia, un departamento con cerca de tres millones de habitantes y una extensión similar a Castilla y León y Extremadura juntas aproximadamente. Aunque Nora tenía una vida tranquila rodeada de su familia y amigos, decidió, hace ya seis años, dar el gran salto y venir a España: “en La Paz se ganaba dinero pero no se conseguía ahorrar. Quería garantizar un cierto bienestar a mis hijos así que esperé hasta que ingresaron en la universidad y fue entonces cuando decidí venir a España”. Con los hijos ya en la universidad, Nora vendió un terreno de su propiedad para ayudar con los gastos del traslado de un país a otro y contactó con los familiares de una amiga que residían en Majadahonda. “La verdad es que tuve suerte porque Majadahonda es una ciudad muy tranquila y muy bonita, me adapté muy bien desde el principio”.
La aventura empresarial de Nora comenzó a finales del año pasado: “unas amigas me animaron a acudir a una reunión sobre microcréditos y creación de empresas. A partir de ahí todo fue muy seguido”. Nora planteó ofrecer un servicio de catering para particulares y empresas basado en las empanadas salteñas que ella ya vendía en La Paz. La Fundación Magdala le concedió el microcrédito en diciembre del año pasado y en Navidad Nora recibía su primer pedido. “Acudí a una cena y allí mismo una señora me hizo un encargo. El boca a boca está funcionando y he servido pedidos a varios clientes de Majadahonda y alrededores”.
Las empanadas salteñas de Nora están hechas con ingredientes de primera calidad (pasas, aceitunas, carne, huevo duro, cebolla, mantequilla, harina, huevo) y además, signo de buena empresaria, Nora se adapta a las necesidades de sus clientes: “también he hecho empanadas salteñas vegetarianas para un cliente que me hizo un encargo pero solicitó que no llevaran carne”.
Los servicios de catering de Nora Mejía están orientados tanto para particulares que celebran algún acontecimiento familiar como un cumpleaños, fiestas de amigos, etc., como para empresas de hostelería que quieren ofrecer un producto distinto a sus clientes. El precio es de 1.5€ por empanada y los encargos han de hacerse con dos días de antelación ya que los ingredientes son frescos y se compran especialmente para cada cliente. La Fundación Magdala es la encargada de tomar los pedidos y transmitirlos a Nora.
El espíritu emprendedor viaja desde Latinoamérica hasta España. Oscar Herrera, responsable del Centro Hispano-Peruano de Majadahonda lo tiene claro: “la mayoría de las personas inmigradas tienen una mentalidad emprendedora en general, no tienen problemas para moverse de una zona a o otra de España ya que lo más difícil, dar el paso de trasladarse de su país a Europa, ya lo han realizado. Son más emprendedoires que los españoles y les asustan menos los riesgos de montar un negocio ya que están acostumbrados a enfrentarse a diversos retos en sus países del tipo laborales, económicos…
En España hay más burocracia y eso hace más difícil montar un negocio por eso, acuden a centros como este para que les orientemos y encaucemos ese potencial”. Con este Centro Hispano-Peruano colabora la ETT Alta Gestión de Majadahonda. Susana Fraga, técnico de selección, se encarga de poner en contacto la oferta y la demanda de la zona noroeste por lo que conoce bastante bien el entorno laboral de las personas inmigrantes de Majadahonda: “En relación a personas de otros países, nos encontramos con varios casos de personas con una alta formación que una vez en España han de realizar trabajos menos cualificados ya que se encuentran con problemas de convalidación de títulos. Esto se debe a que hay profesiones que son muy diferentes como por ejemplo la de contable. No tiene nada que ver la contabilidad que se hace en Latinoamérica con la que se hace en España, lo mismo pasa con los abogados, las leyes de España son distintas, con lo que estas personas necesitan reciclarse antes de poder ejercer su profesión en este país. Pero una vez reciclados, son profesionales muy válidos”.


