FECHA DE PUBLICACIÓN: Septiembre de 2009
Devoción majariega. Por Elena Rey

Hasta hace unos treinta años, cuando una niña nacía su madre la inscribía en la Hermandad de la Virgen de la Inmaculada, y “al casarse pasaba directamente a formar parte de la de la Virgen del Rosario; mientras que los varones eran hermanos del Cristo de los Remedios. Prácticamente todo el pueblo formaba parte de las Hermandades”, explica Dolores Pérez, presidenta de la Hermandad del Rosario. En la actualidad esta tradición no se ha perdido, aunque muchos majariegos desconocen la existencia de estas instituciones. Para remediarlo, os presentamos este reportaje.
La historia de muchas ciudades y pueblos de España está ligada a sus costumbres religiosas, y la fundación de Hermandades en torno a distintos santos y vírgenes es una de las más arraigadas. Los archivos más antiguos datan la Hermandad del Cristo de los Remedios y de la Virgen de la Soledad (más conocida como Cristo de los Remedios únicamente) a principios del siglo XV, y cabe decir que la devoción por esta imagen es exclusiva de los majariegos.
Al ser este Cristo el patrón de Majadahonda, la actividad de la Hermandad ha sido casi siempre constante, aunque en las últimas décadas del siglo pasado decayó hasta casi desaparecer. En 1990 un grupo de vecinos apoyados por el párroco de Santa Catalina, D. Baldomero Rodríguez Romero, decidió refundar la Hermandad abriendo sus puertas también a las mujeres, quienes hasta entonces no tenían permitido participar.
Hay que destacar que, al contrario que las peñas, las Hermandades llevan a cabo labores exclusivamente religiosas, siempre relacionadas con la imagen de su devoción. Y si bien es cierto que muchas veces las Juntas Directivas organizan actividades lúdicas para los Hermanos, tales como excursiones, comidas o bailes; siempre se desarrollan en torno a una festividad religiosa.
Principales actividades
Es a principios de septiembre cuando la Hermandad del Cristo de los Remedios vive su apogeo, coincidiendo con las Fiestas Patronales de Majadahonda. El 10 de septiembre, a las nueve de la noche, se saca en procesión al patrón desde la Ermita hasta la Iglesia de Santa Catalina donde permanece hasta el 14, día de su festividad. Los días 11, 12 y 13 por la tarde tiene lugar la celebración del Triduo, siendo el primero el momento elegido para imponer a los nuevos integrantes sus cordones de Hermanos. Normalmente acuden sacerdotes de otras parroquias para decir estas misas, pero este año el Padre Baldomero cumple 50 años de sacerdocio, los 30 últimos en nuestro municipio, por lo que será él el encargado del Triduo.
El 14 de septiembre comienza con una Misa Mayor Solemne al mediodía, con la presencia del Arciprestazgo de los pueblos cercanos y la participación de los coros de las parroquias y de las peñas. A las ocho de la tarde se celebra una última misa y se saca en procesión al Cristo, de vuelta a la Ermita, acompañado por la banda de música, las autoridades, los hermanos y numerosos vecinos. Además, el Viernes Santo el Cristo de los Remedios vuelve a salir en procesión y regresa a su Ermita acompañado por la Virgen de la Soledad.
Marisa Carmona es desde el año pasado la presidenta de la Hermandad, formada en la actualidad por unos 120 Hermanos, la mayoría de ellos ya mayores de 55 años. Cada martes acude a la Ermita durante toda la tarde, para cambiar las flores y abrirla al público. “Acude bastante gente, asegura Marisa, aunque todavía hay muchos majariegos que desconocen que pueden visitar la Ermita y al patrón de su pueblo”. La falta de jóvenes es algo que preocupa a todos los miembros de la Hermandad, puesto que temen que las próximas generaciones no continúen con la tradición, por eso Marisa invita a todos los majariegos a unirse a la Hermandad, “ya que sólo cuesta 15€ al mes”, y confía en que esta institución no va a desaparecer “por lo menos mientras yo viva”. Toda una declaración de principios.
La Fiesta de las Viejas
Así es como se conocía antes a las celebraciones que, en honor a la Virgen del Rosario, llevan a cabo las integrantes de su Hermandad. Esta agrupación forma parte de la idiosincrasia majariega desde principios del siglo XIX, y en ella participan exclusivamente mujeres casadas residentes en Majadahonda.
Como explica su Presidenta, Dolores Pérez, en la entradilla de este reportaje, antes las mujeres se dividían entre la Hermandad de la Inmaculada y la del Rosario; pero hace treinta años un joven Baldomero Rodríguez, al convertirse en el nuevo párroco de la Iglesia, llevó a cabo una remodelación del templo y sustituyó algunas de las imágenes que tradicionalmente estaban allí. Así, la estatua de la Inmaculada desapareció, y con ella su Hermandad. “Esos cambios también afectaron a nuestra Hermandad, explica Dolores, y durante unos años dejó de funcionar”.
Afortunadamente, las majariegas más veteranas decidieron retomar la actividad de la Hermandad pocos años después y, desde entonces, con la colaboración del ayuntamiento, todos los meses de octubre se revive en nuestro municipio la Fiesta de las Viejas: El día 1 se traslada la imagen de la Virgen del Rosario desde la Ermita a la Iglesia Santa Catalina, donde permanece hasta final de mes y se le reza el rosario cada tarde. El día 7, festividad de esta Virgen, tienen lugar los actos religiosos, con una misa Mayor y una procesión por el casco antiguo.
Pero es el primer domingo de octubre cuando se celebra la conocida como Fiesta de las Viejas. A pesar de que la mayoría de sus casi noventa Hermanas cuentan con más de 60 años, muchas de ellas participan en la maratón que recorre la Gran Vía desde la Plaza de Colón hasta la de los Jardinillos. Una vez allí, y después de la misa del mediodía, invitan a todos los majariegos a pastas y refrescos antes de celebrar la comida de la Hermandad en el restaurante El Cortijo. Por la tarde, y tras de rezar el rosario a su patrona, vuelven a los Jardinillos para el baile con la banda y todos los vecinos que quieran acudir y pasar una agradable tarde.
Al igual que ocurre en la Hermandad del Cristo de los Remedios, la escasez de gente joven entre sus miembros es un problema que también afecta y preocupa a las Hermanas del Rosario, pero estas ‘Viejas’ seguirán luchando por mantener viva una de las tradiciones más arraigadas de nuestro municipio.


