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FECHA DE PUBLICACIÓN: Junio 2010

Pasión por la bicicleta. Por María Vallejo

El Club Ciclista Majadahonda cuenta con algo más de 100 socios dispuestos a pasar una velada entre amigos mientras practican deporte y disfrutan de la naturaleza. Su fama traspasa los límites de la región, gracias a su nivel y magnífica estructura. Su presidente, Manuel Rafael Díaz, nos contó los entresijos de este grupo.

 

Cerca de las cuatro de la tarde de un día cualquiera del mes de mayo, bajo un sol de justicia, indiscutible preludio del inicio del buen tiempo, Manuel Rafael Díaz, actual presidente del Club Ciclista Majadahonda, acogió en su sede a Majadahonda Te Vá. Sita en los bajos del estadio de atletismo “Arcipreste de Hita”, en la Avenida de Guadarrama 21, Manuel R. Díaz, nos abrió las puertas del local y nos permitió acceder a las entrañas del club. A pesar del aspecto destartalado de la guarida de estos amantes del ciclismo, con sus paredes desconchadas, grises y que piden a gritos una capa de pintura, no por la desidia de sus inquilinos, sino por la dejadez de quien se lo ha cedido, el Ayuntamiento de la localidad, la pasión por el deporte rezuma en este modesto habitáculo. Los distintos maillots que han lucido los socios desde que el club se fundara allá en el año 1983 en una reunión de “amiguetes” en el Bar Antonio de la calle Norias, 13, su primera sede oficial, cuelgan de los deslucidos muros junto a otros recuerdos: fotos de antaño, licencias antiguas de los años 80 y un sinfín de trofeos adquiridos por la pasión y el empeño de sus integrantes. Y tanto es así que el Club Ciclista Majadahonda goza de un gran prestigio tanto dentro como fuera de la Comunidad de Madrid.


Por esto el local es lo de menos, lo importante es que ahora el club cuenta con más de 100 socios. El más joven es Guillermo Pividori (15 años), recién campeón, en su categoría, del duatlón de Las Rozas, y el más veterano es Manuel Valle (72 años), muy querido por los aficionados. El club se sostiene por las aportaciones de sus integrantes (una cuota anual de 45 euros) y gracias a las subvenciones que recibe del Ayuntamiento. La mayoría de sus miembros son majariegos, aunque también los hay de municipios colindantes como Pozuelo, Las Rozas, Boadilla del Monte, Valdemorillo, Villanueva del Pardillo… y también de Madrid. “El objetivo del club –comenta el presidente- siempre ha sido fomentar la práctica del ciclismo entre los socios del club y los habitantes de la comunidad local de Majadahonda”. Por ello no se exige ningún requisito para formar parte de él, cualquiera que desee hacer deporte, entablar amistades y pasar un buen rato, se convierte en el candidato idóneo para inscribirse.

 

ORGANIZACIÓN ÓPTIMA

 

Según cuenta Díaz, uno de los motivos por los que este club esté tan bien reconocido fuera de las fronteras de nuestra región se debe a que su estructura es muy ordenada. A nivel deportivo el club se organiza en cuatro secciones o grupos: cicloturista (carretera), MTB (montaña), deportiva o de competición (senior, y master 30, 40 y 50), triatlón y duatlón. La primera es por la que suelen empezar la mayoría de los socios. “Esta sección tiene distintos niveles, de modo que es muy difícil que alguien que quiera practicar ciclismo con el grupo no encuentre un nivel acorde con sus condiciones físicas”. Además, celebra dos campeonatos: “Campeonato cicloturista de salidas en carretera del C.C. Majadahonda” y “Campeonato de marchas libres”.


El grupo de montaña hace un ciclismo responsable, que respeta el medio ambiente y causa el mínimo impacto en la naturaleza. El número de socios en esta modalidad es cada vez más numeroso, especifica Díaz, entre otras cosas, por la magnífica organización y el buen clima que impera.


Para participar en ambas secciones existe un calendario de salidas tanto en carretera como en montaña que abarca todos los fines de semana del año. Los sábados montaña, los domingos carretera, y en ambas modalidades se dispone de un Libro Oficial de Rutas en el que se detalla itinerarios, perfiles, lugares, horas de salida, y demás circunstancias de cada trayecto.


El alto nivel de algunos de los integrantes del C.C. Majadahonda es otro de los motivos a los que debe su renombre. El nivel deportivo o de competición de carretera está integrado por socios que por disponibilidad y dedicación al entrenamiento, tienen como principal objetivo la competición. Este equipo participa en el campeonato que bajo la denominación de “Trofeo Federación de la Comunidad de Madrid” organiza la Federación de Ciclismo de Madrid, sin que por ello se deje de estar presente en otras muchas carreras. En este trofeo, por ejemplo, se han conseguido clasificaciones destacadas. En la categoría de master, 40 y 50, cuatro de los componentes del equipo figuran entre los diez primeros de la clasificación general. Joaquín Rodríguez logró dos segundos puestos; Borja Bergareche en 50, alcanzó el segundo lugar de la clasificación e llegó a varios segundos y terceros puestos en distintas pruebas consiguiendo ser el subcampeón de Madrid en su categoría. También fuera de Madrid, concretamente en carreras de Extremadura, Pablo Rubio y Scott Hollingsworth quedaron segundos.


Por último, la sección mas joven es la de triatlón, que en estos momentos está compuesta por doce socios con un especial espíritu competitivo y de superación. En su corta andadura se han obtenido importantes galardones.


El abanico de posibilidades que ofrece el Club es inmenso y en este sentido sus necesidades están más o menos cubiertas. Ahora sólo les queda llevar a cabo uno de sus proyectos más ambiciosos: crear la Escuela Municipal de Ciclismo de Majadahonda. “De momento, estamos en conversaciones con el Ayuntamiento, pero aún hay varios inconvenientes”. Díaz argumenta que falta un circuito fijo que en la región tendría que estar al aire libre, lo que resulta un poco problemático, sobre todo, en invierno. Asimismo la escuela tendría que desarrollarse los sábados, ya que entre semana los horarios escolares dificultarían su funcionamiento. Esperan que, en breve, se produzca algún avance que haga realidad esta bonita idea.


En cualquier caso el nombre de Majadahonda ha recorrido infinidad de carreteras tanto peninsulares como extranjeras, gracias a los miembros de este club. El escudo majariego se conoce más allá de los Pirineos gracias a estos aficionados del ciclismo. Y en esta labor ha influido también su maillot que con sus llamativos colores rosas, amarillo y azul, no deja indiferente a quien lo atisba, ya de cerca ya a metros de distancia.