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"A mongolia vamos todos"(1ª parte).

Diario de viaje. Por Roberto Araoz

El Equipo A ha cumplido su misión: llegar a Ulán Bator, capital de Mongolia, sanos y salvos y hacer entrega de "La Nonna Rossa", la ambulancia donada por el Ayuntamiento de Majadahonda, a los servicios sanitarios mongoles. Para ello han cruzado Europa y Asia, en una travesía única e irrepetible que será reproducida por los cuatro integrantes del equipo para Majadahonda TeVa en tres intensas entregas. No se las pierdan.

 

tivo cuya finalidad última es la Solidaridad. En él participan equipos de todo el mundo y de entre esos más de 300 equipos, El Equipo A Mongolia es el equipo Majariego y español por excelencia. Su trabajo durante más de un año organizando el rally, su curioso vehículo (una ambulancia que recuerda invariablemente a la furgoneta utilizada por el mítico Equipo A) y sus ganas, lo han convertido en merecedor de este título. He aquí un resumen de su diario de viaje.

 

Dia 1: Madrid – Barcelona
Hora prevista de salida, 9 de la mañana, hora real de salida, 8 de la tarde. Malditos visados, maldita resaca. Ayer tuvimos nuestra fiesta de despedida.


Por fin todo está atado, los visados en nuestras manos, las maletas bien apretadas, un lazo rojo encima de la Nonna Rossa y todos nuestros amigos y familia juntos para despedirnos. Muchas risas y alguna que otra lagrima (sabemos que de felicidad por ver a sus hijos llevar a cabo sus sueños), todo preparado e inicia la aventura. Inexplicablemente, la Nonna humea… será normal, pensamos todos… Primera parada: gasolinera de al lado de casa, distancia recorrida: 300 metros. El equipo tiene que tomar una decisión difícil, ¿llamamos al padre de Chopi para que nos diga que presión deben tener los neumáticos? Arriesgados, aventureros, decidimos que podemos solucionarlo por nuestra cuenta. Finalmente partimos dirección Barcelona. El viaje se hace largo y transcurre bajo las estrellas. Todos los miembros del Equipo tienen una sensación parecida pero que no saben explicar. Nos vamos a Mongolia… ya no hay marcha atrás. Las palabras de Coke (guerreros rojos) resuenan en nuestra cabeza: Nunca dar la vuelta, siempre hacia adelante. Llegada a Barcelona: 4.30 am. Por primera vez montamos el sistema de camas que habíamos preparado con el padre de Chopi. Resultado: Alex duerme en los asientos de adelante, Chopi y Borja en las literas y Luis, un poco claustrofóbico y con peligro de derrumbamiento, en la parte de abajo.

 

Día 2: Barcelona – Paris (en principio)
Finalmente llega el día de la salida oficial. Aunque nos habíamos acostado tarde y habíamos aparcado al lado del centro de discotecas mas grande de Barcelona (que buen ojo el nuestro), nos levantamos temprano, con un cafecito matutino en la cama traído por Luis y Ale. Nos montamos en la Nonna y nos dirigimos al Puerto, de donde saldrá la expedición española rumbo a Mongolia.


El Equipo A se hace notar, las sirenas resuenan en toda Barcelona y la canción del Equipo se cuela en todos los rincones. Aplausos y sonrisas por doquier, y halagos a nuestras marionetas: Don Quijote, Sancho Panza y El Aceituna de Jaén. Salimos del puerto dirección Paris y en ese momento nos damos cuenta de que hemos iniciado nuestra aventura sin un solo mapa de Europa. Después de las carcajadas que siguieron al descubrimiento, seguimos nuestro camino. La idea era llegar a Paris del tirón, pero el camino se hacía largo y tedioso, así que paramos y después de una gran cena a base de albóndigas, hicimos noche en una gasolinera.

 

Día 3: Gasolinera – Paris – Estrasburgo
Levantados, duchados, desayunados y animados, retomamos carretera rumbo a un inalcanzable París. Hora prevista de la llegada a Paris: 11 am, con desayuno incluido. Hora de llegada real: 5 pm, merienda, quesos, vino y champagne franceses incluidos. Llega el momento de tomar nuestra primera decisión de equipo: hacer noche en Paris en casa de Mariola y continuar la borrachera, o conducir 6 horas hasta Estrasburgo para que Alex se reencuentre con Jean, su novia. Decisión final: Alex 1 – El Equipo 0. Llegada a Estrasburgo: 2.30 am. Alex parte rumbo al amor y el equipo rumbo a lo desconocido, en busca de un lugar donde pasar la noche.

 

Día 4: Estrasburgo – Klenová
7.30 am: Golpes en la ambulancia. Ruidos incomprensibles. Finalmente, llegamos a descifrar el mensaje: Venga cojones, vamos a tomar un café, arriba ostias!!!!! Aquí es donde entra en escena nuestro ahora amigo, Eligio Madrid Valencia. Leonés de unos sesenta y pico de años residente en Estrasburgo desde hace unos 49 años. Nos invita a su casa para asearnos, a un buen desayuno y luego se ofrece para enseñarnos la ciudad. Incluso nos acompaña hasta la frontera con Alemania, donde nos despedimos de él, sin antes regalarle un buen chorizo andaluz.


Como sabéis, no llevamos mapas, así que nuestro rumbo era un poco incierto, sabíamos que íbamos a la República Checa, pero no teníamos ni idea de por dónde. La única ciudad que nos sonaba era Munich, así que hacia allí nos dirigimos. Pequeño apunte acerca de las carreteras alemanas: todo el mundo dice que son una pasada, pues El Equipo A Mongolia tiene una primicia: parece como si las hubiera hecho un mono tuerto con el palo de una fregona vieja.


Hora prevista de la llegada a la fiesta: 2 pm. Hora real de llegada: 6.30 pm. Qué decir de aquel día, fue algo inexplicable. Llegamos gracias a la ayuda de dos equipos italianos y nos encontramos con un campo enorme presidido por un castillo en la montaña. En él se asentaban como un ejército de asedio solidario unos 300 coches entre los cuales podemos citar, por ejemplo, el típico camión de bomberos forrado de terciopelo y conducido por la pantera rosa borracha, el batmóvil en formato limusina o un híbrido coche/avión bastante raro y de dudosa utilidad.


La entrada del equipo, otra vez, triunfal: música y sirenas hicieron la fiesta e inundaron la explanada de buen rollo. Nos ubicamos cerca de otros equipos españoles, “Granito de Arena”, “Altrantran” y “Mans i manigues” rodeaban a la Nona. Recorrimos el campo conociendo a la gente y resultó ser que casi todos ya nos conocían… ¿los de la ambulancia del Equipo A? hombre claro!!


La fiesta empezó a las 7.30 pm. Castillo en lo alto de la montaña, comida gratis, barra libre de Hendriks gin y conciertos… os podréis imaginar el final. Nos encantaría contar lo sucedido en esta noche, pero ninguno se acuerda de nada…