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Diversion al aire libre: Centro Juvenil Principe de Asturias.

Es jueves por la tarde, el Centro Juvenil Príncipe de Asturias bulle de energía en cada rincón. En una de las salas, siete jóvenes de entre 17 y 30 años estudian unos planos con brújulas y escalas: ¿el club de ciencias? No, el Aula de Aire Libre, donde desarrollan un ocio alternativo basado en el contacto con la naturaleza y con los amigos.

En noviembre del pasado año dio comienzo una de las iniciativas más interesantes que los majariegos pueden encontrar en la ‘Casa de la Juventud’. El Aula de Aire Libre es un espacio de reunión para gente de entre 16 y 30 años en el que descubrir lo divertido que resulta hacer rutas por la sierra madrileña, aprender a orientarse en medio del campo o escalar.

En colaboración con la Concejalía de Juventud, la Asociación Camaleón puso en marcha esta actividad y, aunque la repercusión inicial no ha sido la esperada, tanto los alumnos como los monitores están encantados con los resultados. Éstos últimos, Suyapa y Rafa, obtuvieron el título de Monitor de Tiempo Libre en 2008, también en el Centro Juvenil Príncipe de Asturias, y les gustó mucho la idea de poder transmitir su pasión por el ocio al aire libre a otros chicos. “Lo que buscamos es que aprendan a gestionar su tiempo de ocio de una manera distinta que el botellón o el ir de compras”, comenta Suyapa, mientras que su compañero, Rafa, añade la importancia de transmitir sus conocimientos para que esta actividad pueda estar siempre en marcha, incluso cuando ellos ya no puedan hacer de monitores.

Durante las reuniones semanales los chavales han aprendido la teoría sobre lectura de mapas, técnicas de escalada, orientación, primeros auxilios o trazado de rutas, entre otras cosas; y en las salidas mensuales han llevado a la práctica estos conocimientos. “Lo más divertido son las salidas a la montaña” asegura Nuria, una de las alumnas, “no sólo por pasar un buen día al aire libre, sino por estar con los amigos haciendo algo distinto”. Junto a Nuria están José Luis, Javier, Diego y Sara, quienes comparten de forma unánime la opinión de su compañera.

¿Sólo cinco alumnos? Sí, solamente. Y ese es justamente el mayor hándicap del Aula de Aire Libre. Una de las condiciones que la Concejalía puso para llevar a cabo esta actividad es que hubiera al menos 10 personas apuntadas y, aunque a principios de curso estaban rozando el límite, cuatro de ellos han ido causando baja por diferentes motivos: trabajo, lesiones, partidos de fútbol… De hecho, el jueves 26 de marzo ha sido el último día del Aula de Aire Libre. Durante dos horas los siete jóvenes han preparado la ruta por la Sierra de Guadarrama que tenían pensado llevar a cabo, junto con una actividad de escalada, dos días después: mapas, escalas, inventario de material… Han estudiado hasta el último detalle para que todo salga a la perfección.

Pero en sus caras no hay ni un atisbo de tristeza. Que el Aula cierre sus puertas no significa que ellos vayan a dejar de salir de excursión cada mes. El engranaje está en marcha, los chicos ya conocen otra forma de divertirse y no quieren renunciar a ella. Es más, invitan a todo aquel que quiera unírseles a hacerlo, preguntando en la ‘Casa de la Juventud’; y aseguran que el próximo septiembre el Aula de Aire Libre volverá abrir con más energías que nunca.