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FECHA DE PUBLICACIÓN: marzo 2010

Los Goya 2010. Moda en la alfombra verde. Por Martina Dodd

La XXIV Edición de los Premios Goya será recordada por su gran aceptación y dinamismo. Una retransmisión sin cortes, un ingenioso Buenafuente como maestro de ceremonias y la reconciliación de Pedro Almodóvar con la Academia hicieron de ésta una gala especial. Y es que el cine español parece estar resucitando ya que, gracias a películas como Celda 211 y Ágora, el optimismo inunda tanto el ambiente como las salas. ¿Pero qué hay de la pasarela previa a la gala? ¿Estuvieron nuestras celebrities a la altura de tamaño éxito? Mucho negro, mucho Eliee Saab, grandes aciertos, crasos errores y un obsesivo uso del clutch. Ellas posan y nosotros analizamos su estilismo con lupa. ¿Quieres conocer al detalle los mejores y los peores looks? Sigue leyendo...

 

Empecemos pues por una actriz que nunca falla. Goya Toledo, espectacular en un Eliee Saab Alta Costura, lució su impresionante y muy bien definido físico. Una melena suelta y eterna aportaba naturalidad a su look. Tal vez se pasara un poco al combinar un vestido de pedrería con clutch y brazalete de brillantes, pero estuvo, como no podría denominarse de otra manera, deslumbrante.


Belén Rueda se decidió por un Carolina Herrera de un dudoso color bronce-dorado. La tela era demasiado brillante, y aunque el corte resaltaba su estupenda figura, el conjunto restaba protagonismo a la supuesta protagonista. Una regla básica es no dejar que los vestidos ni los complementos nos coman (a no ser que nos llamemos Lady Gaga).
El vestido imperio (también de Eliee Saab) que lució Silvia Abascal fue un acierto en toda regla: Melena caída sobre un hombro + Escote balconé = La más femenina de la gala. ¿La pega? Eligió un bolso de satén morado con un vestido de raso. Otra vez nos topamos ante el clásico abuso del brillo. Hubiese triunfado con un accesorio mate, de piel negra por ejemplo.


Muy epatante fue la aparición de Paz Vega sobre la alfombra verde. La sevillana vistió un modelo en exclusiva de Hannibal Laguna, diseñador del que es musa. El vestido negro brillante y abullonado era tan vistoso de por sí que no dudó en aderezarlo con un peinado super exagerado (un recogido cardado con mechones sueltos), un solitario XXL y un brazalete negro en cada muñeca. Aunque en esta edición no acertó, cabe decir que la actriz siempre arriesga en sus estilismos y eso...¡Nos encanta!


Y si hay una persona que ha nacido para vestir de negro ésa es Maribel Verdú. Posaba elegante a la vez par que divertida con un Nina Ricci adornado con tul en el cuello y un poco de cola, la cual dejaba claro su orgullo patrio y su amor por el cine español. La candidata a mejor actriz protagonista por “Teatro” eligió un bolso de color claro que, al tener un asa, se sublevaba ante la dictadura del clutch.


Leticia Dolera, soberbia, eligió un vestido granate liso de Cortana. Las prendas de esta diseñadora mallorquina destacan por su fluidez, naturalidad y adaptabilidad al cuerpo femenino. Parece increíble que un diseño tan sencillo y atemporal pueda desprender tanta magia.

 

¿Y quién se saltó el protocolo? Verónica Sánchez, la nominada a mejor actriz de reparto por “Gordos” se atrevió con un corto muy corto de Eliee Saab, con pedrería y ajustado al cuerpo (a medio camino entre un Balmain y un Hervè Leger). Eso sí, le sentaba como un guante y lo combinó magistralmente con unos peep-toe y un clutch negros.


Guapísima con un Dior de color azul pastel (al que no le hubiese ido mal una planchadita de última hora), una divertida y jovial Manuela Velasco posó en nuestra particular green carpet. Su simpatía sin igual y un maquillaje en tonos neutros bastaron para que se ganara un puesto en las primeras posiciones.


Se hizo esperar. Llegó la última y envuelta en un Gianni Versace. Pé nos deslumbró a todos con un vestido blanco nuclear y de corte recto. El original escote palabra de honor tenía una peculiar forma redondeada, que a pesar de no sentarle como anillo al dedo, era absolutamente 90’s.


Nuestra oscarizada, quien permaneció sentada junto a su ya oficial Javier Bardem, lució una melena suelta, lisa y perfecta que contribuyó a crear su tan inmaculada imagen. Las joyas de Chopard dieron el empujón al estilismo más fotografiado por los paparazzi.
La nominada a mejor actriz revelación fue uno de los rotundos noes estilísticos de la noche. Blanca Romero lució una camisa muy cerrada y una falda larga hasta el suelo, ambas de Carolina Herrera. Se trataba de prendas inocentes por separado, pero que juntas formaron una combinación letal. El conjunto era impropio de su edad, le sumaba años.

 

Marta Etura, ganadora del Goya a la mejor actriz de reparto y pareja del triunfador de la noche, Luís Tosar, se paseó, estatuilla en mano, con un espectacular Oscar de la Renta rojo pasión. Un diseño que desprendía hispanidad por todas partes. ¡Olé!


María Reyes se disfrazó con un diseño de Ana Locking. Ni el escote corazón le quedaba bien, ni el peinado fue el adecuado, ni los pendientes largos pegaban con su recogido alto. Al que no pareció importarle en absoluto la incorrección fue a su acompañante Pancho, el Jack Russell Terrier más televisivo.


La ganadora del Goya a la mejor actriz protagonista por “Yo, también” no destacó precisamente por su outfit. Lola Dueñas se vistió correcta con un Alberta Ferreti negro, semitransparente y de un solo tirante.


Chocante fue la aparición de Bimba Bosé vestida con un traje amarillo mostaza de David Delfín. Por más histriónica que pudiera parecer, Bimba fue sin lugar a dudas la más fashionista de la gala. ¿Lo peor? Llevarlo con unos Louboutin (zapato negro, suela roja, traje amarillo, camisa blanca...Demasiado lío.) ¿Lo mejor? ¡Que el pelo iba a juego con su look!


Aunque a simple vista la elección de Natalia Verbeke pareciera acertada, hay razones que nos inducen a pensar que podría haberse inspirado en una gran celebrity de la alfombra roja americana. La actriz eligió un modelo de Antik Batik cubierto de pailletes, cerrado por delante y de espalda descubierta. Una melena suelta, con la raya muy al lado, muy del estilo de Angelina Jolie.


Y acabamos nuestro recorrido con la top internacional Clara Alonso, quien posó increíblemente sensual con su Dolce & Gabanna nude de inspiración lencera y con corte sirena. Su presencia supuso el toque cool que la gala necesitaba.