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7 Prendas capitales Por Teresa Canals.

La moda es ante todo dinámica. Y es precisamente su fugacidad lo que en gran medida hace que nos sintamos tan atraídas hacia ella. Pero esa evolución permanente y la multiplicidad de opciones que se nos presentan pueden hacernos sentir indecisas e incluso perdidas en ocasiones.


Temporada tras temporada planeamos con ilusión qué llevaremos y cómo lo llevaremos. Este verano las opciones son infinitas. Y ante tal avalancha de propuestas te descubrimos las apuestas ganadoras. A continuación, las siete prendas it de la temporada. No te resistas a la tentación.

 

Blazer. El elegante toque masculino.
Se trata de una chaqueta de vestir pero infunde una sensación más casual. Es sin lugar a dudas la prenda estrella de la temporada. Los hay en infinidad de colores, cortes y materiales. ¿La mejor inversión? Uno ceñido, de corte largo y en color negro o nude. Aunque si lo tuyo es el oversize siempre puedes hacer una excursión al armario de tu chico. ¿Cómo llevarlo? Para el día una opción interesante es combinarlo con bermudas o shorts vaqueros. La mezcla entre prendas casual y de vestir nunca pasa desapercibida. Unas sandalias planas tipo romanas y un sombrero Fedora rematarán este look. Por la noche obtendrás un resultado impecable luciéndola sobre un tank top junto con unos jeans ajustados (imprescindible taconazo). Y en ocasiones especiales póntelo con vestidos vaporosos o de inspiración lencera y juega con los accesorios: largos collares de perlas, tocados, diademas...Obtendrás un estilo años veinte renovado.

 

Vestido asimétrico. La reina del caos.
Este verano llevar un hombro al descubierto es un must. Este desequilibrio hará que un solo vistazo baste para que seas admirada de inmediato. Existe una gran variedad de cortes y estilos. Un vestido corto con silueta globo en colores ácidos, como la versión naranja de Lanvin, es perfecto para cócteles. Valentino propone uno largo y ceñido en su clásico rojo, una apuesta segura para eventos importantes. Los vestidos ultra ceñidos y con detalles brillantes como el strass y las lentejuelas son fantásticos para que ilumines tus bailes hasta el amanecer.
Este tipo de escote llama la atención por sí mismo. No lo accesorices demasiado. Y por supuesto los collares quedan totalmente prohibidos.
Pero esta asimetría no se reduce al escote. Triunfan los vestidos cortos y largos a la vez. ¿Cómo es posible? Son mini-vestidos por delante y vestidos largos por detrás. Representan el sexy y la elegancia al mismo tiempo. El movimiento que se crea al andar es impresionante y la visión a medias de las piernas representa una insinuación más que sutil. Sólo son aptos para situaciones especiales.

 

El amado (y odiado) mono.

Tiene tantos adeptos como detractores y desde el año pasado se erige como una original alternativa al vestido. Para ocasiones informales en la urbe arrasan los mini-monos tipo safari en colores camel y kaki. Ajústalos con un cinturón de piel y cárgate de accesorios étnicos como collares tipo Masai y grandes brazaletes de madera. La playa requiere un mono con estampados navy (rayas horizontales o motivos marineros) en materiales frescos como el algodón. Una versión sofisticada como la de Chloé, con escote palabra de honor y pantalón largo en seda, es la opción perfecta para triunfar en un evento nocturno. El de Louis Vuitton, de pata de elefante y con la espalda descubierta, es el claro vencedor de la temporada.

Vestir el bañador

El traje de baño es la prenda veraniega por excelencia. No la relegues a los momentos de playa y piscina. Los bañadores monocolor que crean el efecto banda, como los de Hervé Léger, son ideales para lucirlos con shorts, brazaletes y plataformas y al caer la noche una cazadora corta pondrá la nota rockera a tu estilismo. Los diseños deportivos de Pucci con su mítico estampado colorido hablan por sí solos. ¿Te atreves a lucirlos sin nada más que un chaleco largo y unos zapatos de cuña?

 

Jeans, vaqueros, tejanos.
Desde que en 1950 los jóvenes estadounidenses empezaron a llevarlos como una sutil protesta contra el conformismo imperante, los pantalones vaqueros no han parado de evolucionar. Ahora todas sus versiones son válidas: pitillo, campana, rectos, talle alto o bajo, índigo o lavados a la piedra, etc. Aunque si tuviésemos que elegir unos, sin duda nos quedaríamos con los más comentados de la temporada, los pitillo rotos de Balmain.
Pero al hablar de jeans no podemos limitarnos sólo al pantalón. El tejido denim arrasa en todo tipo de prendas. Vuelven con fuerza las camisas y faldas vaqueras. Lo mejor es combinarlas con prendas de piel y accesorios confeccionados con materiales deluxe como la pitón.¿El must have? La cazadora vaquera, así que ya puedes rescatarla de tu armario y lucirla con orgullo.

 

Falda a la cintura. Silueta estilizada.
Esta temporada el talle de las faldas sube. Un mismo gesto sirve para alargar nuestras piernas y afinar nuestra cintura. El look lady es protagonista y esta falda correctamente combinada dotará a tu estilismo de un punto distinguido.
Triunfan los cortes por encima de la rodilla y las formas ligeramente abullonadas en la cadera. Combinada con una camisa conseguirás un look perfecto para ir a la oficina.
Si prefieres llevarla más corta puedes optar por mezclarla con un tank top y unas cuñas de corcho, te harás con el estilo formal-informal que arrasa este verano.

 

¿Pijama?
Sí, lo has leído bien. Este verano el pijama salta de la cama a la calle con todas las de la ley. Se lleva sobre todo el clásico masculino a rayas pero en tejidos sensuales como el satén y el raso. Dolce & Gabbana propone uno oversize que marca la cintura gracias a un cinturón oriental tipo Obi, mientras que Gaultier apuesta por mezclar encajes y pijamas masculinos. El secreto de este estilismo es saberlo combinar con los accesorios adecuados: la cartera de mano y los pañuelos anudados al cuello vestirán tu look. ¿No sabes qué color elegir? El azul es la opción perfecta aunque los colores tierra también encajan excelentemente. ¡No lo dudes y hazte con la tendencia más cómoda de la temporada!