banner

FECHA DE PUBLICACIÓN: mayo de 2010

McPhantom. "El hombre de los 1000 ruidos. Por Javier Ventura

  • NACIDO EN ROSARIO, ARGENTINA, MICKY MCPHANTOM, O LO QUE ES LO MISMO, MIGUEL BUGNI, ES UNO DE LOS CÓMICOS MÁS ORIGINALES Y SORPRENDENTES QUE ACTUALMENTE PUEDEN VERSE POR LOS ESCENARIOS DE NUESTRO PAÍS, DESDE QUE FIJARA SU RESIDENCIA EN ESPAÑA HACE SIETE AÑOS

En tus 25 años largos como cómico has recorrido medio mundo. Argentina, Chile, Uruguay, Méjico, Colombia, EEUU, Europa… ¿El humor es algo universal, o en cada país el público se ríe de cosas distintas?
Que el concepto del humor es universal es cierto, pero siempre hay que hacer un gran trabajo de adaptación del lenguaje y las temásticas a la idiosincrasia y cultura de cada país. En España he tenido que adaptar el show incluso a cada comunidad. Esto que podría parecer un handicap, para mí representa una ventaja frente a otros cómicos. Yo hago un estilo de humor más universal, algo que tiene que ver con las películas de Hollywood, y el hecho de haber trabajado en tantos países me ha dado una especie de musculación especial para hacer este ejercicio de adaptación.

 

Todo en la vida tiene un lado cómico. ¿Qué temas son tus preferidos?
Sí, absolutamente todo. Los que nos dedicamos al humor tenemos esa capacidad de ver siempre el lado cómico de las cosas. Los últimos siete años que llevo en España me he especializado en los temas cotidianos. Antes no era así, pero es algo que me encanta y que voy introduciendo, gags que voy acoplando a los temas que ya hacía.

 

A los 12 años te inicias en el mundo del cine, el comic, el teatro, la música, en un taller de arte experimental llamado Cucaño, De ahí surgirán las primeras parodias surrealistas de películas americanas, lo que llamarías Moving Pictures.
Es una etapa que recuerdo con mucho cariño. Una época también de mucho esfuerzo. Lo mejor de aquello era el espíritu de experimentación que teníamos todos, un espíritu que siempre he querido mantener vivo. La consigna, nuestro leit motiv, era no bajar nunca el listón, no recortar por nada la cuota de imaginación y de creatividad.

 

Llegas a España en 2003 de la mano del programa de Paramount Comedy. Este programa, así como anteriormente El Club de la Comedia de Canaal +, ponen de moda el monólogo en nuestro país. Pero tu estilo es muy distinto al resto de monologuistas. Hay mucha parte actoral, ventriloquia, distintos personajes y fx sorprendentes que le dan un ritmo vertiginoso al show.
Ese es precisamente el valor añadido que yo ofrezco. Mi secreto es meter al público en “Planeta McPhantom”, que llamo yo, a través de los sonidos, los cambios de plano, etc. Una vez tengo a la gente ahí, ya son míos. El ser diferente a otros monologuistas en parte es una ventaja y en parte una maldición que tengo asumida. Yo trabajo todo en directo, y hay a quien le resulta difícil creer que todos esos sonidos los estoy haciendo en ese momento, con mi propia voz y un simple micrófono, sin ayuda de ningún otro aparato electrónico.

 

Cuando hablamos de ventrílocuos, la gente suele pensar en un artista que pone voz a un muñeco de cartón y trapo. Lo tuyo es interpretar diferentes personajes, con voces distintas y reproducir sonidos que parecen reales. ¿Te dan miedo los muñecos que hablan?
En cierto modo sí. Recuerdo estar muchas veces en la oficina del ventrílocuo Johnny Welch, en México. Allí tenía él siempre sus muñecos, y la verdad es que me daba cierto respeto estar al lado de esos seres inanimados. Pero, nunca se sabe. Igual un día aparezco yo con un muñeco encima de un escenario.

 

Cuando somos niños usamos en nuestros juegos ese lenguaje onomatopéyico tan característico también en las viñetas de los comics. Tú recuperas este lenguaje para contar historias de una forma más literal que literaria. Para ti ¿un sonido vale más que mil palabras?
Esa es la idea, el juego de los niños trasladado al proceso creativo. Yo desde pequeño tuve ese juego de las onomatopeyas. Creaba mis escenarios, mis selvas con las macetas de mi abuela, un mundo imaginario en el que yo me enfrascaba. Hoy todavía me recreo en esos universos. Es un proceso creativo que trato de mantener siempre vivo. A ese niño que todos llevamos dentro hay que dejarlo que se desarrolle, alimentarlo, dejarlo jugar, reír. Sería muy bueno que todo el mundo hiciera ese ejercicio. Irían mucho mejor las cosas.

 

Alguna vez has dicho que te consideras una “víctima” del cine americano de acción. ¿Por qué víctima?
Lo de víctima es una forma de hablar. Creci con ello, como toda la gente de mi generación. No es que lo lamente porque justamente es lo que me da de comer. Mis primeros recuerdos de niño están relacionados con el cine de Hollywood. Recuerdo que comprábamos una entrada y veíamos tres películas seguidas en lo que llamábamos el cine continuado, la sesión contínua aquí en España.

 

El relato de tus historias nos sugiere una banda sonora, efectos especiales, todo tipo de planos, hasta de cámara lenta. ¿Cómo piensas introducir el 3D, ahora que el cine parece ir por ese camino?
Ahora estamos planteando dar una vuelta de tuerca al espectáculo, lo que podría ser la versión 2.0 de McPhantom. Algo más pensado para el teatro, más multimedia. Seguramente también con imágenes. No sé, pero quizás sea como el 3D.

 

También has trabajado como director de proyectos en una agencia de publicidad. Presentaciones de productos, Showcases, Infotaiment… El humor ha sido siempre una buena herramienta de marketing, ¿no?
El humor es una forma de comunicación muy espectacular. Los cómicos podemos decir cosas y abordar temas que a una persona normal le están vedadas. El humor inteligente no se limita a hacerte pasar un buen rato para evadirte de los problemas, sino que plantea cosas que pueden pasarte a ti o a cualquiera, dándote una visión distinta de esos problemas.

 

¿Cómo surge el nombre de McPhantom?
El McPhantom fue el primer personaje que yo creé en este grupo donde hacíamos hechos teatrales, porque ni siquiera eran obras de teatro. Este aviador pertenece a esa especie de victimario extraído del cine de Hollywood. El típico veterano de guerra, medio tocado. Tenía mucho del personaje que interpretaba Robert de Niro en El Cazador. En plena dictadura militar en Argentina, los artistas estábamos como proscritos y era usual ponerse un nombre de fantasía. El personaje de McPantom se convirtió en mi nombre de guerra y ahí se quedó.

 

Dices sentirte heredero de ese tipo de cómicos como Eddy Murphy, Billy Cristal, englobados en lo que los americanos llaman stand-up comedy. ¿Con cuál de ellos te quedas?
Cuando era adolescente yo no sabía ni una palabra del Stand-up comedy. Tampoco existía Internet. Es cuano empiezo a viajar a EEUU cuando me entero de lo que es esto. Lo que yo hago está entre el teatro experimental de Meyerhold y la corriente del stand-up comedy americana. Jerry Lewis es uno de los que más me ha gustado de siempre. Es muy Meyerhold, mucho trabajo físico. Uhh, las cosas que hacía con el cuerpo. De los más modernitos, Sam Kinison, era una bestia. Actuaba a las 4 de la madrugada en el Comedy Store, un local donde acudían muchos actores de Hollywood, y se los comía. Jerry Seinfeld. Richard Pryor,... Son todos muy buenos.

 

Tengo entendido que conociste al actor que hacía esos increíbles ruidos en Loca academia de Policía.
Sí, Michael Winslow. Es un genio. Coincidimos en un programa de televisión en Chile. Pero él estaba preocupado porque no hablaba una sola palabra de castellano. Así que improvisamos un juego donde yo ponía la voz mientras él movía los labios. Estuvimos hablando un buen rato y me animó a ir a actuar a Estados Unidos. Allí me presenté poco después con un contrato de Univisión.

 

Tienes una hija. Cuando era pequeñita imagino que estaría loca por que le contaras tú el cuento antes de dormir.
Sí, se llama Catalina. Cuando era niña le imitaba todas las voces de Disney y alucinaba conmigo. Ahora tiene dieciséis años y está haciendo el bachillerato de Arte en el Instituto Margarita Salas de Majadahonda. Todavía es pronto para saber por dónde desarrollará su creatividad pero estoy seguro de que va ser una gran artista.

 

Los cambios de ritmo en tu show son tan explosivos como los del mismísimo Messi con el balón en los pies. Por cierto, ¿quíén crees que va a ganar el mundial, España o Argentina?
Tengo el corazón un poco dividido. España tiene ahora todo lo que hay que tener para ganar el mundial. Las ganas, el juego… Que sea uno de los dos.

 

¿Te veremos pronto actuando en Majadahonda?
Muy pronto. El miércoles 26 de mayo, estaré actuando en el bar Paddy Fox’s. Así que, allí espero veros.