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FECHA DE PUBLICACIÓN: Septiembre de 2009

Jesús Neira: “tengo ganas de volver a mis clases y recuperar la normalidad".

Por Elena Rey. Fotos: cortesía Eva Armenteros

Hace un año toda España hablaba del héroe que puso en peligro su vida por defender a una mujer maltratada. Trece meses después los medios ya no le nombran, pero su historia de valentía aún continúa, y Jesús Neira lucha por recuperar las riendas de su vida. En su casa de Las Rozas, y sólo unos días antes de ejercer de pregonero en nuestras fiestas, el profesor Neira habla alto y claro de todo lo sucedido.

 

Antes de nada, quería preguntarle cómo se encuentra.
Bueno, poco a poco me voy recuperando de la última operación a la que me sometí, el pasado 26 de agosto, y que fue bastante compleja. Más aún de lo que todos nos esperábamos. Y esta operación, una craneoplastia que me ha mantenido un mes ingresado, me ha dejado casi sin fuerzas, como si me hubiera pasado un camión por encima. Entré al hospital por mi propio pie y al salir no podía dar ni un solo paso, pero poco a poco voy recuperándome.

 

¿Cómo definiría estos últimos 13 meses?
Como un auténtico infierno. Yo jamás pensé que podría pasar por una situación así.

 

Después de tanto tiempo en el hospital, debe de haber sido duro el volver para esta nueva operación.
Mucho, porque pensaba que no iba a ingresar hasta septiembre u octubre, y al final me he pasado allí todo el verano. Pero he de decir que en el Hospital me han cuidado estupendamente; el trato humano es inmejorable.

 

Sin embargo cuando fue al hospital después de la agresión del año pasado no le hicieron suficientes pruebas…
Y fue una lástima, porque nada de esto habría pasado. Cuando yo llegué al hospital deberían haberme hecho un TAC, puesto que advertí que estaba tomando anticoagulantes, que tenía una operación de válvula mitral y que acababa de recibir un golpe brutal. Pero el personal que estaba allí, dos de ellos muy jóvenes y sin experiencia, decidió no hacerme la prueba, algo por lo que ya se tomaron medidas legales en su momento. Desgraciadamente, las urgencias no son la parte más brillante de los hospitales, pero no es la única.

 

¿Ha conseguido recuperar algo de normalidad en su vida?
No, porque aunque llevo una recuperación bastante positiva, es muy lenta, y aún estoy muy limitado en muchos aspectos. Es como conducir un camión de gran tonelaje; vas avanzando, pero muy lentamente.

 

¿Qué es lo que más echa en falta?
La normalidad. Dependo de alguien para prácticamente todo, desde vestirme y ducharme a reunirme con unos amigos, puesto que tampoco puedo conducir. Esto, que puede parecer insignificante cuando te ocurre, trastoca toda tu vida porque no puedes hacer nada por ti mismo. Ahora lo que más me apetece es volver a dar clases a la Universidad, es algo que echo mucho de menos y que me motiva enormemente en la recuperación.

 

Viendo las consecuencias que trajo su actuación en el Hotel Majadahonda, ¿volvería a hacerlo?

Sin dudarlo. Cada persona es como es, y obedece a unos principios, a una educación y a una lógica determinada. Yo no puedo ser de otra manera a como soy, ni querría serlo; por lo que volvería a intervenir si se diera la misma situación.

 

Después de lo sucedido, la opinión pública lo encumbró como héroe, ¿se considera usted mismo un héroe?
En absoluto. Es una reacción que cualquier otra persona podría haber tenido.

 

En los últimos meses ha concedido varias entrevistas, se ha escrito un libro sobre usted, ha recibido numerosos galardones y recientemente ha comenzado a colaborar en un programa televisivo, en el que su mujer trabaja desde marzo. Mucha gente piensa que está sabiendo aprovechar el impulso mediático tras el trágico suceso…
En absoluto, porque yo antes de eso tenía una relación muy intensa con los medios de comunicación. Llevo escribiendo en prensa desde hace 25 años y participaba como tertuliano de dos programas de radio, uno en Punto Radio y otro en City FM.
Es más bien al contrario, porque ahora estoy más limitado y no puedo trabajar todo lo que me gustaría.

 

Quien sí aprovechó, y mucho, el tirón mediático fue Violeta Santander; la mujer a la que defendió de la agresión de su novio. ¿Cómo reaccionó al verla de plató en plató defendiendo a Antonio Puerta?
No reaccioné de ninguna manera porque directamente no la vi en ningún programa.

 

Y, con respecto a su agresor, usted ha declarado recientemente que denunciará al juez si éste queda libre. ¿Teme que así suceda?
Hace tiempo que no hablo con mi abogado, Javier Gómez de Liaño, por lo que no sé muy bien cómo va el caso; pero a mí aún no me han citado y no está abierta la fase oral.
Eso que declaré lo hice por un motivo, y es que hay un riesgo de fuga. Un riesgo de fuga además comprobado, porque este señor ya se fugó una vez. Por otro lado, todavía no se han comprobado los daños que yo he sufrido tras la agresión, puesto que para ello hace falta un informe pericial que aún no me han hecho porque es muy precipitado ya que, a día de hoy, aún no he recuperado la movilidad en uno de los brazos.
Puede haber gente que piense que ‘fulanito’ lleva un año en la cárcel a la espera de juicio. A mí eso me importa ‘un bledo’; primero porque según la legalidad vigente puedes estar hasta cuatro años en prisión si así lo valora el juez, y segundo porque eso es ‘pecata minuta’ en comparación con estar un año en el hospital como he estado yo.

 

Usted, que se define como alguien completamente en contra de la violencia, ¿qué opina de lo sucedido recientemente en las fiestas de Pozuelo?, ¿cree que se está banalizando la violencia, que se ve como algo corriente?
Sí, pero no es algo nuevo. Yo creo que ya hace muchos años que en España la violencia se ha instaurado como una reacción normal. No hay que olvidar que desde hace 30 años en el País Vasco, y en san Sebastián concretamente, es norma ir por diversión a apedrear a la Policía. Esto viene pasando en el País Vasco desde los años 70, ¡30 años! No hay ningún país occidental que aguante una situación así excepto nosotros.
Lo que ha ocurrido en Pozuelo es un síntoma muy grave, porque no estamos hablando de unos señores que se emborrachan y hacen cualquier cosa, es que intentaron asaltar una comisaría de Policía, que no es ninguna broma.

 

Acabemos con una nota positiva. ¿Qué sintió cuando lo eligieron para ser el pregonero de estas últimas Fiestas de Majadahonda?
Lo agradecí mucho. Es muy agradable que se acuerden de ti para algo tan emblemático como ser pregonero de unas fiestas patronales.